De la crisis existencial a la falta de propósito
Los problemas de motivación suelen estar anclados a una crisis existencial donde los problemas de sentido de vida se vuelven abrumadores. Cuando no hay claridad sobre el futuro, aparecen problemas de propósito y problemas de identidad que fragmentan la voluntad. Este estado puede derivar en cuadros de depresión o ansiedad, donde la persona se siente perdida en una soledad que no es física, sino una desconexión total de su propia esencia y deseos.
