De la baja autoestima a la crisis existencial
Cuando los problemas de autoconocimiento se agudizan, es frecuente experimentar problemas de identidad que nos hacen sentir extraños en nuestra propia vida. Esta vulnerabilidad suele alimentar una baja autoestima y, en casos prolongados, derivar en una crisis existencial donde todo lo construido parece carecer de valor. No es raro que esta confusión desemboque en síntomas de ansiedad o depresión, ya que la mente lucha por encontrar seguridad en un terreno interno que desconoce por completo.
